2026 será un año clave para el gas natural.
Por un lado, el mundo acelera sus metas de descarbonización; por el otro, la industria y la generación eléctrica siguen necesitando energía firme, competitiva y disponible 24/7. En medio de esa tensión, el Gas Natural Comprimido (GNC) se consolida como una pieza estratégica: acerca el gas a donde no llegan los ductos y permite a muchas plantas industriales dar un salto en eficiencia y cumplimiento ambiental sin detener su operación.
1. El contexto global: más gas disponible, más presión por descarbonizar
Después de dos años de alta volatilidad, el mercado de gas entra en una fase de reacomodo. El último Gas Market Report de la IEA señala que, tras un crecimiento más lento en 2025, la demanda global de gas volverá a acelerar alrededor de 2 % en 2026, impulsada por Asia y por una oferta más holgada.
La razón principal: una ola histórica de nuevos proyectos de LNG (gas natural licuado).
En 2025 se tomaron decisiones finales de inversión (FID) para más de 90 bcm/año de nueva capacidad de licuefacción, uno de los niveles más altos registrados.
Hacia 2030, esa ola implicará alrededor de 300 bcm/año adicionales de capacidad de LNG, lo que podría traducirse en un aumento neto de ~250 bcm de oferta y presiones a la baja en precios en la segunda mitad de la década.
Para los usuarios industriales, esto significa dos cosas:
- El gas natural mantiene un rol relevante como combustible de transición, especialmente en países que sustituyen carbón, combustóleo o diésel en generación y procesos térmicos.
- Habrá más gas disponible en el mercado internacional, con mayor competencia entre ofertantes, lo que favorece a importadores y consumidores intensivos.
En paralelo, el mercado global de GNC sigue creciendo. Distintos análisis estiman que el valor del mercado de GNC podría más que duplicarse hacia 2030, impulsado por la búsqueda de opciones más limpias y por la expansión de aplicaciones en transporte e industria.
En resumen: el mundo se está alejando gradualmente del carbón, pero todavía requiere gas. Y dentro de ese contexto, el GNC ofrece una forma flexible y escalable de llevar esa energía a donde no hay ductos.
2. México en 2026: gas natural como columna vertebral industrial
En México, el gas natural ya no es una opción marginal, es la base del sistema energético:
- Alrededor de 60 % de la demanda de gas se destina a generación eléctrica, cerca de 30 % al propio sector de petróleo y gas y ~12 % a la industria.
- En el mix eléctrico, el gas natural genera más de 60 % de la electricidad, muy por encima del carbón y el combustóleo.
Al mismo tiempo, México está más interconectado que nunca con el mercado norteamericano:
- El país alcanzó máximos históricos de consumo de gas en 2023 y 2024 (alrededor de 9.7 Bcf/d).
- Las exportaciones por ducto desde EE. UU. hacia México marcaron récord en 2024 (6.4 Bcf/d en promedio anual) y llegaron a 7.5 Bcf/d en mayo de 2025, el nivel mensual más alto desde que hay registro.
- Hoy, cerca de 75 % de la demanda mexicana de gas se cubre con gas importado de Estados Unidos, lo que subraya la dependencia estructural de este energético.
Al mismo tiempo, análisis recientes advierten que México tiene menos de tres días de almacenamiento de gas, muy por debajo de otros países que mantienen reservas de 40–90 días, y que muchos corredores industriales aún carecen de conexiones de “última milla” para llevar el gas desde los gasoductos troncales hasta las fábricas.
Con el nearshoring acelerando la instalación de nuevas plantas en el norte, Bajío y sureste, la lectura es clara:
el gas natural es clave para la competitividad, pero la forma en la que lo hacemos llegar a cada planta es igual de estratégica.
Ahí es donde el Gas Natural Comprimido (GNC) entra en escena.
3. ¿Por qué el GNC es relevante en este contexto?
El GNC permite “empaquetar” el gas de los gasoductos troncales en módulos de alta presión y llevarlo, por carretera, a plantas industriales que no tienen acceso directo a ducto. Es, en la práctica, un gasoducto virtual.
En 2026, su relevancia crece por varias razones:
- Extiende el alcance del sistema de gas
El GNC acerca el gas natural a zonas donde no hay infraestructura de transporte o donde construir un ducto no es viable en el corto plazo. Esto es especialmente útil para industrias como: vidrio, alimentos y bebidas, textil, fertilizantes, petroquímica, metalurgia o calefacción de invernaderos. - Eficiencia energética y menores emisiones
Sustituir combustóleo, diésel o GLP por gas natural en calderas, hornos y secadores ayuda a:- Mejorar el rendimiento térmico de los equipos.
- Reducir emisiones de CO₂ frente a combustibles más intensivos en carbono.
- Disminuir casi por completo las partículas y el SO₂, mejorando el aire en entornos industriales y comunidades vecinas. (Esta relación entre gas y menores contaminantes locales está ampliamente documentada en estudios comparativos de combustibles fósiles.)
- Mejorar el rendimiento térmico de los equipos.
- Flexibilidad para la transición energética
Para muchas empresas, el gas natural no es el final del camino, sino un paso intermedio rumbo a metas de 2030–2040. Usar GNC hoy puede ser la forma más rápida y realista de:- Reducir emisiones frente a su línea base actual.
- Prepararse para esquemas futuros de hidrógeno o mezcla de gases bajos en carbono, sin detener la producción.
- Reducir emisiones frente a su línea base actual.
- Respuesta rápida a la ola de nearshoring
Con la llegada de nuevas plantas y ampliaciones industriales, la velocidad de respuesta es crítica. Mientras se definen proyectos de infraestructura a gran escala, el GNC permite poner en marcha operaciones con gas natural en plazos mucho más cortos.
4. 2026: señales para quien piensa migrar su planta a GNC
¿Qué puede esperar una empresa industrial que está considerando migrar a GNC de cara a 2026?
- Un entorno global donde el gas natural sigue siendo relevante, pero con mayor oferta de LNG que tiende a estabilizar el mercado.
- Un México en el que la demanda de gas sigue creciendo, sobre todo en generación eléctrica e industria, y donde la disponibilidad de gas será condición de entrada para muchas inversiones de nearshoring.
- Mayor presión por parte de clientes y reguladores para reducir emisiones y reportar avances concretos.
En ese contexto, migrar a GNC con un socio especializado como INFRA permite:
- Acceder a gas natural aunque tu planta no tenga ducto.
- Diseñar esquemas de suministro confiables, con módulos y compresión adecuados a tu nivel de consumo.
- Reducir costos frente a combustibles líquidos, con mejor control del costo energético unitario.
- Mejorar tu perfil ambiental y de cumplimiento ESG, sin arriesgar la continuidad operativa.
5. Conclusión: entre la urgencia climática y la realidad industrial
La discusión global ya no es si debemos transitar hacia una matriz energética más limpia, sino qué pasos concretos podemos tomar hoy sin detener la producción ni perder competitividad.
En 2026, el Gas Natural Comprimido se posiciona como una herramienta clave para esa transición, especialmente en un país como México:
- Con alta dependencia del gas para generación y procesos.
- Con una ola de nearshoring que exige energía confiable y competitiva.
- Y con brechas de infraestructura que el GNC puede ayudar a cerrar de forma flexible.
Para las empresas industriales, la pregunta ya no es si el GNC será relevante en 2026, sino qué lugar quieren ocupar en ese nuevo mapa energético: ser espectadoras… o usar el gas natural comprimido como una ventaja estratégica.
